sábado, 28 de marzo de 2009

III Concentración Vespa Clásica Aranjuez

































Sábado, 28 de marzo. El día está rarito: seminublado, buena temperatura y unos diciendo que sí y otros que no, que hoy no llueve. El  espíritu inquieto y expectante y 15 kilómetros recorridos desde Ocaña hasta llegar a la preciosa glorieta de Santiago Rusiñol en Aranjuez (Madrid). 11'00 horas, más menos, 50 motos clásicas -no todas- con "abuelas" declaradas, lambretas restauradas con gusto exquisito, vesperos auténticos peinando canas, vespas auténticas quemando aceite y el 50% de los miembros del Club Vespa Ocaña presentes en el evento.
¿Cual es la primera sensación vivida?
Teniendo en cuenta que el que suscribe es la primera vez que acude a una concentración de este tipo, las sensaciones son impactantes: gente absolutamente desconocida que comparten gustos similares por una determinada estética de motos, un ritmo pausado casi familiar, un cariño entrañable a esas panzudas abuelas -algunas no, todo hay que decirlo- que tantos buenos ratos han repartido -a estos y a otros usuarios-. 
Hay Vespas de los años 50, 60 y 70, pero también hay Lambrettas y una Laverda de museo. Hay varias Vespas con sidecar con familias al completo a bordo, absolutamente preciosas. Las familias y las Vespas, por supuesto. Hay Vespas restauradas con mimo, esmero y mucho tiempo, hay Vespas que mantienen el aspecto de hace 40 años y sus mejoras se han limitado a los motores, manteniendo así ese espíritu auténtico.
Y luego hay otras, como la mía, que están de silenciosas invitadas aprendiendo de las mayores. Es, por decirlo así, la niña que mantiene los ojos muy muy abiertos mientras sus madres y tías hablan de esto y aquello mientras toman un café o preparan una tarta. Creo que me entendeis.
Por cierto, agradecer en general a todos los Vesperos la acogida que me dieron que me hicieron sentir un Vespero veterano en estas lides, pero sería injusto no agradecer especialmente al Vespa Club de Vitoria http://vespaclubdevitoria.blogspot.com/ que hicieron de cicerones, padrinos y camaradas magníficos. Gracias.
La ruta se inició en un agradable paseo por el casco urbano de Aranjuez, momento que justo es reconocerlo, arrancó multitud de sonrisas a los sorprendidos y risueños ribereños que se maravillaban (al menos, eso delataban sus rostros) ante la riada de Vespas multicolores y entrañables que veían.
De allí subimos por Ontígola hasta el cruce con la A-4 para coger la carretera hacia Ciruelos. De aquí, en una agradable ruta sin incidentes, hasta Yepes, momento elegido para hacer un alto en el camino, repostar (Mahou) y repostar (gasolina).
Momento anecdótico número 1: ¿Quién dijo crisis?
Imagina que eres yepero, que tienes una vespa del año 70, que tienes otro motor de vespa, que tienes unas defensas y un quitavientos o pantalla y que te asomas a la ventana y empiezan a pasar 1, 2, 5, 10, 12, 25, 37, 50 vespas clásicas por la puerta de tu casa...¡¡¡Ostias Mari, me voy a hacer negocio!!! 
Pues eso. 
Que se acercó un paisano a vendernos la moto y los recambios. Con un par. A este hombre le daba yo un galardón de esos de empresario del año.
(lo de las defensas, lo tengo que mirar, que Yepes me pilla cerca).
De Yepes, tiramos para Huerta de Valdecarábanos para después ir a Cabañas, pero he aqui el 
Momento anecdótico número 2: Hagamos cantera.
4 niñas, bueno, jovencitas de 18 años originarias de Alcalá de Henares (damos por supuesto que listas son, porque son universitarias y de Alcalá) que ven pasar a las Vespas por Huerta, se quedan maravilladas, flipadas, puestas, alucinadas (tachese la que no proceda) y se montan en el coche de una de ellas, y se lanzan a la carretera a seguirnos. Con un par.
Pues eso, que incluso hicieron parte del reportaje de video que acompaña a estas letras y por supueto, las prometí que incluiría fotos y una mención para ellas, cosa que como caballero que soy, acabo de cumplir. Un beso para las cuatro, que llegaron hasta Dosbarrios y se ganaron la simpatía de todos los que estabamos por allí.
Una vez pasado Cabañas de Yepes y tras un ligero contratiempo -una caida sin incidentes- continuamos hasta Dosbarrios, una parte del grupo se fue a visitar una iglesia -creo- y otro grupo se quedó repostando (mahous) por allí y/o charlando entre ellos. 
Creo que está claro el grupo en el que me incluí.
Desde la Plaza hasta la marisquería de Dosbarrios, fue un paseito en grupitos luciendo Vespa que se hizo agradable hasta que nos sentamos a comer. 
Del arroz con bogavante, mejor no hablar para no generar envidia.
Dios santísimo, gracias por crear el bogavante. De lujo.
Al final café, copa y puro (verídico) y besos y abrazos para despedir la comitiva. El que suscribe, se separó del grupo ya que estaba lloviznando, con mucho aire y Dosbarrios pilla al lado de Ocaña. Aquí acabó la historia de mi primera concentración de Vespas. Pero, como les comenté a los del Club de Ontígola y de Aranjuez, no será la última. 
Un saludo y gracias a todos, todas.

5 comentarios:

Fiesta del Baloncesto de Aranjuez dijo...

Vaya Crónica buena. Me das envidia. Espero que hayas dejado al Club Vespa Ocaña muy alto y que hayas sabido pedir excusas del Presidente.

txetxu dijo...

Gracias a ti por tu presencia y por tu aficion.

Bonito blog, informe y fotos.

Esperamos verte en otra ocasión !!!

vinnylambretta dijo...

Fue un placer conocerte, nos lo pasamos muy bien y espero rodar de nuevo contigo...
Amena crónica y desde luego caballeroso con las chicas de Alcalá, todas ellas muy guapas y salerosas... Igual en un futuro próximo scooteristas de pro... Un cordial saludo.

vinnylambretta dijo...

Por cierto, en este último video me veo en la moto... a toda leshe, intentando coger la TV de Javi...¿a qué velocidad iría?...

VespaOntigola dijo...

¡Enhorabuena por el Blog! Lo leí a los pocos días de la COncentración y la verdad es que os hemos recordado en más de una ocasión. Estamos intentando dar lso pasos para montar un Moto Club Vespa por la zona. De moemnto hemos iniciado un foro como nexo para todos los enganchados a estos cacharros: www.vespeando.com. Ya estamos preparando otra salida y espero que coincidamos ¡Saludos desde Ontígoa! (de todos modos estamos lo suficientemente cerca como para quedar para tomar una cerveza sin mayores artificios).