martes, 18 de febrero de 2014

Excursión 3er aniversario. Salida a Villaconejos (que ni lo pisamos).


Y parecen angelitos... Pero mirad el de la golilla.

Todo eran cánticos regionales, que se besen, que se besen, que si foto para la camarera, que si mira, ¿a que tú no haces eso?, que si mira de un trago… Lo dicho, que terminamos de comer, y cuando nos disponíamos a hacer la conga, Paco se levanta y José María también. ¡Ya estamos! ¡A que van a dar una placa a alguien estos cabrones! No me jodas… Todos callamos, miramos hacia el otro lado, incluso al Getafe Real Madrid de la tele. Un remurmullo nos trae recuerdos de la escuela, porque hoy no he estudiado, porque he olvidado los deberes. Y la placa es… para… para… ¡Quique! Joder, por poco, pensamos el resto. Y respiramos como hacíamos en el aula de señorita Rosa cuando ella ya había elegido víctima. Pero luego, cuando vemos que el peligro ya ha pasado, cuando oímos al pobre plaqueado eso de no sé por qué a mí, si yo no lo merezco. Cuando nos sentimos solidarios pensamos con lástima en Quique. Vemos su rostro, el de haber sacado la pajita más corta y... Claro, apretamos los dientes y achinamos nuestra mirada a los malvados dirigentes, sintiendo la injusticia que han tenido con él. Claro, con Quique sí que se atreven, pensamos,  porque es buena persona, ¿a que no se lo hacen a Mofli?, claro, con la mala leche que tienen los cantantes de rock…
Pues ya sabe Quique lo que le espera. Hace dos años le dieron el título de presidente honorifico a Rogelio. Desde entonces ha sido todo dejarle en la cuneta pinchado, en las gasolineras porque su vespa no arranca o en Cabañas de Yepes olvidado. Al pobre hombre, ni siquiera le llaman para las salidas. “Nuestro” número Uno por méritos propios, cada domingo antes de hacer su rutina familiar se pasa por la plaza del ayuntamiento a ver si con suerte el “club”, del que es presidente honorífico, tiene alguna salida y le dejan tiempo para ir a casa  corriendo a por su moto, la cual siempre tiene preparada, porque los conoce y sabe hasta dónde son capaces.  Nadie lo avisa. Este domingo tuvo suerte en el tercer cumpleaños de Vespeando y pudo venirse a Villaconejos Colmenar. (Porque esa es otra, por si acaso le llega al oído que la salida es a tal sitio, a última hora la cambian, para eso, para fastidiar).
A mí me da mucha lastimita Rogelio, que en vez de enviarle una carta con ribetes dorados para que presida la salida con sus bendiciones le soslayen de esa manera, pero claro… De ahora en adelante  lo mismo le ocurrirá a Quique. No le conozco mucho, pero me caía bien. Le veremos poco al muchacho.
El resto de la salida a Villaconejos Colmenar fue, para no extenderme mucho, ¿cómo diría yo?, una mezcla entre chabacanería y hipocresía, 50% de cada. Al club Vespeando le quedan dos días, todos lo saben y a la entidad la tratan como tal, como a la vieja mansión de la tía abuela a la que sin esperar que la anciana pase a mejor vida los sobrinos le despojan a pellizcos las cosa de valor. La nómina de sus socios es cada vez mayor, sí, pero mucho más degenerada, decadente, triste. Un porcentaje elevado de los socios van a las salidas en coche, incluso me han dicho que está mal visto ir en vespa  porque los motores de dos tiempos queman mucho aceite y contaminan una barbaridad, o algo así. He oído que a partir del 2015 bastará para hacerse socio con una fotocopia compulsada, o sin compulsar, del permiso de circulación de un escúter a tu nombre (o de un familiar cercano), ni si quiera hará falta sacar la moto, ya que todas las salidas se harán en autobús. Dicen que ya hay dos excursiones preparadas. La primera al Valle de los Caídos el día de Santa Gemma Galgani y una segunda en mayo a Portugal a comprar toallas. Yo ya me he apuntado con tiempo a la segunda, es por lo del ajuar de mi hija.
Además, como dice el refrán (y no hay ninguno que yerre): ¿Ves la choza?, pues así es el melonar. Y eso va por lo de su página web. Un sitio que tiene tantos virus que es más salubre prenderla fuego que intentar rescatarla. Me han dicho que alguien accedió a la web de Vespeando e inmediatamente el banco le pasó un cargo por haberse hecho socio del Barcelona.
Antes no me creía estas cosas, pero quien tenga oídos que “oya”. Cada vez veo más cerca el triunfo de la Revolución.
Por cierto ¿todos pagáis 50 euros de cuota, o solo yo?

El vídeo del engendro (las fotos en el margen derecho):



No hay comentarios: